Hoy en día las cámaras web forman parte de nuestra vida cotidiana para crear contenido en ciertos blogs y páginas de Internet. Sin embargo, la curiosa historia de estos dispositivos tiene algunos detalles muy prácticos. Fue en 1991 cuando Quentin Stafford-Fraser decidió que no quería volver a perder tiempo bajando al piso inferior de su laboratorio para ver si quedaba café.

¿Qué hizo? Conectó una cámara de vídeo a un ordenador mediante una tarjeta de vídeo y de esta forma por primera vez se pudo contar con una cámara web en tiempo real. A partir de allí este accesorio comenzó a tomar forma hasta convertirse en un elemento indispensable de los ordenadores portátiles.

Curiosidades de Internet, la invención de la cámara web.

Fue tan útil su descubrimiento que dio inicio a una nueva variedad de artistas, aquellos que aprovechan las características de una cámara web para contarle al mundo lo que les gusta y divertir desde las redes. Las cámaras web son accesorios muy prácticos para realizar llamadas con vídeo, realizar teleconferencias y mucho más. Aplicaciones como Skype han sabido sacarle el máximo provecho y hoy en día casi se consideran un accesorio que viene por defecto en un ordenador todo en uno o en ordenadores portátiles.

Si el inventor Quentin Stafford-Fraser no hubiera estado cansado de bajar a buscar café, si sus amigos no se lo hubieran tomado todo y hecho que su descenso fuera en vano, quizás habríamos tardado más tiempo en disfrutar de la cámara web y hoy no estaría tan avanzada en sus utilidades. Por ese motivo, se convierte en una de las curiosidades de la historia de Internet.